sábado, 9 de julio de 2016

“¡Mamá, haceme grande que zonzo me vengo solo!”

Crónica de la reunión acerca del Manual de zonceras argentinas de Arturo Jauretche

A Chipi
(28/08/1953 – 14/04/2016)

Escapan a mi conocimiento los motivos de los presentes, tanto de quienes habían decidido continuar o volver, como de quienes se acercaban por primera vez. Ni siquiera puedo dar cuenta de los míos. Es como si detrás de aquellas presencias que rodeaban la mesa hubiera algo que se ausentara. Pero, ¿qué importan los motivos? “Si un encuentro cayó del cielo, no pregunto más” me respondo, jugando con las palabras de Gustavo Cerati, un artista que se ausentó, pero que llevo presente en la marca que me imprimió.

Presencias ausentes, ausencias presentes, ¿y si disolvemos la oposición presencia-ausencia?
Pregunta confusa: proponer la disolución de la oposición supone afirmar que alguna vez ella existió como tal, es decir, como oposición, y quizás ocurrió desde siempre que la ausencia habitara en la presencia y la presencia en la ausencia. Sin ir más lejos, un escritor, a la hora de escribir, tiene presente a un lector ausente, y un lector, a la hora de leer, trae a la presencia al escritor ausente. En cualquier caso, hoy resultaría difícil no percibir la indisoluble mezcla entre ambos polos. La tecnología contribuyó grandemente a tamaña revelación, en la medida en que aseguró la presencia de voces e imágenes de quienes se encontraban ausentes de un espacio y, en ciertas ocasiones, un tiempo determinados.

No fue de extrañar, pues, que desde Río de Janeiro abriera la reunión Wagner, a través de un mensaje de Whatsapp cuya grabación ignoro cuándo sucedió. Con la excepción de Dani, cómplice de nuestro amigo a la distancia, nadie esperaba semejante acontecimiento, lo que invita a asumir que no controlamos todo, que el plan del día que armamos –o repasamos- por la mañana, todavía acostados en la cama y con la mirada hacia el techo, puede verse súbitamente dislocado y que casi siempre –si no siempre- haríamos muy bien en dejar ser lo que irrumpe o, para decirlo con mayor precisión, dejarlo hablar ¡Hable, nomás, querido amigo carioca!

Wagner evocó un fragmento de una aguafuerte arltiana:
“Me escribe un lector: ‘me interesaría muchísimo que Vd. Escribiera algunas notas sobre los libros que deberían leer los jóvenes, para que aprendan y se formen un concepto claro, amplio, de la existencia (no exceptuando, claro está, la experiencia propia de la vida)’ (…) Si usted quiere formarse ‘un concepto claro’ de la existencia, viva. Piense. Obre. Sea sincero. No se engañe a sí mismo. Analice. Estúdiese. El día que se conozca a usted mismo perfectamente, acuérdese de lo que le digo: en ningún libro va a encontrar nada que lo sorprenda. Todo será viejo para usted. Usted leerá por curiosidad libros y libros y siempre llegará a esta fatal palabra terminal: ‘Pero si esto lo había pensado yo, ya’. Y ningún libro podrá enseñarle nada. Salvo los que se han escrito sobre esta última guerra. Esos documentos trágicos vale la pena conocerlos. El resto es papel…”.


La aguafuerte a la que pertenece el citado fragmento lleva por título “La inutilidad de los libros”. En un mundo en que se produce para el intercambio (y no para el consumo personal) y en que, por tanto, lo que se produce debe servir para la satisfacción de alguna necesidad ajena (sea ésta básica, sea artificial pero sentida como básica), señalar la inutilidad de los libros no es otra cosa que destacar el carácter disruptivo de los mismos en relación con el modo de producción capitalista.

Y si los libros quiebran la lógica de la utilidad, la lectura suspende, al menos mientras acontece, el tiempo de la utilidad, ese tiempo cuantificado, minuciosamente parcelado en horas, minutos, segundos, centésimas, milésimas, con el único propósito de que ningún instante se desaproveche, se vuelva baldío. Así pues, cuando Nachito abre un libro en el colectivo que lo transporta a su trabajo en Tigre, abre, a su vez, un paréntesis que lo separa de la alienante vorágine y lo catapulta a otro tiempo, el tiempo de la experiencia.

Puestos en crisis la lógica de la utilidad y el tiempo de la utilidad, los libros y la lectura desestabilizan un tercer bastión de las sociedades contemporáneas, a saber, el individualismo, por cuanto nos colocan en diálogo con otro, en un vínculo en el cual  escuchamos a ese otro al tiempo que lo interrogamos desde nuestras propias inquietudes. La conexión, realizada inevitablemente por el lector, entre la palabra escrita y su perspectiva personal torna patente el hecho de que la lectura no consiste en la mera recepción de “lo que dijo un autor”, y tal como lo dijo, sino en una reelaboración efectuada a la luz de dicha perspectiva personal. La lectura es escritura, lo que quizás aparece insinuado en el gesto jauretcheano de incluir, al final de su texto, páginas en blanco para que el lector escribiera las zonceras que se le ocurrieran.


Diálogo, entonces, entre autor y lector como práctica disolvente del individualismo funcional. Si esto sucede con quien accede a un libro en solitario, ¿qué decir de un grupo de lectura?

El propósito jauretcheano parece contradecir el dictum arltiano concerniente a la inutilidad de los libros: develar las zonceras de las que se vale la “pedagogía colonialista” promovida por la “intelligentzia” con el afán de mantener el orden de cosas vigente. Así formulado, el propósito confiere al texto jauretcheano una utilidad específica. Se trata de una intervención concreta en la lucha política. En una palabra, el escrito sirve para avivar: “Trato aquí, pues, de suscitar la reacción de esa tan mentada ‘viveza criolla’ para que, si en verdad somos vivos de ojo, lo seamos también de temperamento, como decía mi amigo”.

Queda en cada quien apreciar qué tan cerca o lejos se hallan Arlt y Jauretche en sus respectivas concepciones. Por mi parte, sostengo que no es un detalle menor que el último de los autores mencionados considere a su libro como un “manual”. El manual es un texto que contiene definiciones, ilustraciones y actividades destinadas a que el niño aprenda, o bien instrucciones consagradas a que el consumidor pueda utilizar el artefacto que compró. Sirve para. Desconozco si Arlt incluía al manual en el conjunto de los libros a los que caracterizaba como inútiles y desconozco si Jauretche concebía a toda la literatura como un manual, esto es, como un texto que sirve para. Con todo, Jauretche sí parece reivindicar, en la Zoncera Nº15, la inutilidad frente a quienes “nos abruman con que ‘time is money’, pero esa inutilidad se encuentra referida a la siesta y no a la literatura. De cualquier manera, lo que hermana al Arlt de las Aguafuertes con el Jauretche del Manual es el gran sentido del humor, elemento común que nos mueve a preguntarnos si no hay allí, en la risa, un intransigente modo de transitar la vida.

Pues bien, partimos de la definición de “zonceras”. Según Jauretche, “consisten en principios introducidos en nuestra formación intelectual desde la más tierna infancia –y en dosis para adultos- con la apariencia de axiomas, para impedirnos pensar las cosas del país por la simple aplicación del buen sentido”. A la luz de esta primera aproximación, emergió casi de inmediato la religión, entendida como un compendio de zonceras que tergiversan los hechos y dificultan apreciarlos tal cual son. Más tarde, por cierto, nos preguntaríamos si resulta posible percibir los hechos “tal cual son” y si, en ese caso, es la ciencia la que nos permite hacerlo. Entretanto, algunos asistentes aclaraban que la crítica a la religión no suponía una crítica a la espiritualidad. Al respecto, trazaban una distinción entre esta última y la superstición.

A continuación, enumeramos algunas características que Jauretche asigna a las zonceras:

1) Se presentan como axiomas que excluyen la argumentación. De ahí que el escritor bonaerense insistiera en que “en cuanto el zonzo analiza la zoncera –como se ha dicho- deja de ser zonzo”.

2) Pasan por ser obviedades. De modo que en el examen de ellas, Jauretche ejecuta el gesto filosófico por excelencia, que reside en interrogarse por lo obvio, por lo que naturalizamos, por lo que damos por sobreentendido, pero, en realidad, no entendemos del todo.

3) Implican un desprecio por lo propio, lo nativo, lo nacional, que es visto como expresión de la barbarie y a lo que, por tanto, hay que enfrentar “con la espada, con la pluma y la palabra”. Cabe preguntarse aquí qué es “lo propio”, “lo nativo”, “lo nacional” ¿Son los obreros, descendientes de españoles, italianos, etc.? ¿Son los “pueblos originarios”? ¿Todos esos pueblos? ¿O sólo uno?

Otro de los puntos discutidos en la reunión fue la crítica jauretcheana a la izquierda. Dicha corriente atribuyó el apoyo de la clase obrera argentina a un líder militar supuestamente alejado de sus intereses objetivos a la falta de educación. De acuerdo con el autor bonaerense, un diagnóstico semejante ubicaba a los sectores populares nacionales en el lugar de la minoría de edad, del niño que todavía no era del todo consciente de sus propias metas y, por ende, no podía actuar por sí mismo, y a la izquierda en el lugar de la mayoría de edad, del adulto que debía tutelar al menor hasta que pudiera caminar solito. Se producía, así, la paradójica situación de que los intelectuales del Partido Comunista y el Partido Socialista, provenientes de la clase media, se arrogaban la autoridad de informarle a los estratos trabajadores cómo debían pensar y cómo debían actuar. Algunos participantes del encuentro retrucaron esta crítica con el ejemplo de Mauricio Macri quien, a pesar de encarnar fielmente un proyecto político contrario, por donde se lo mire, a los sectores populares, venció en las últimas elecciones con un fuerte respaldo de ellos. Por lo demás, ¿acaso Jauretche no se ubica en el mismo lugar que la izquierda en el momento en que viene no sólo a decirnos que somos engañados a través de zonceras sino también a desasnarnos?


Finalmente, y aceptando la invitación de Arturo a completar el libro, pensamos una zoncera más: aquella que afirma que la causa de los problemas sociales y las soluciones son individuales.

Ejemplo 1: “El mal que aqueja la Argentina es la corrupción”. Tal frase lleva a pensar que la raíz de los inconvenientes es moral (la corrupción, en efecto, es un acto de inmoralidad). Y la moralidad (o inmoralidad) resulta un aspecto individual. De modo que el país saldrá a flote cuando desaparezcan las personas réprobas. Contraejemplo: si desaparecieran las personas réprobas del actual gobierno, el país no saldría a flote porque el problema no reside en la moralidad o inmoralidad de algunos sino en el proyecto político, económico y cultural encarnado por aquél.

Ejemplo 2: “La causa de la pobreza es la vagancia de los pobres”. Aquí las fichas están puestas nuevamente sobre la moralidad, y la moralidad remite, una vez más, al individuo. Pobres perezosos: son responsables de su situación. Cuando, en realidad, si los pobres no trabajan es porque no hay trabajo. Se trata de un problema económico, político y social.

Ejemplo 3: “La gente debe estar bien consigo misma. Una salida posible es, en ese sentido, el yoga”. Aquí el problema no está en el contenido de la frase. Todos acordamos con él. El problema está en quién lo dice. Si lo afirma Mauricio en tanto político, más aún, en tanto gobernante, nos está ocultando muy deliberadamente la parte que le compete, que es precisamente la parte principal del asunto, que es la concerniente a la cosa pública: allí está, en primer lugar, la salida y no en el individuo.


En suma, trayectorias provenientes de múltiples lugares (Villa Urquiza, Villa Crespo, Balvanera, Florida, China y Brasil) se encontraron aquel sábado sin más certezas que la de la posesión de un libro de Jauretche y la de que de allí no saldrían de la misma manera ¡Hermosa coincidencia! ¿Qué direcciones tomarán esas trayectorias? No lo sé, pero llevarán consigo alguna marca de aquella experiencia que ya no está, pero que siempre estará.     

                                                                       El señor Pol                                                                                               

domingo, 27 de septiembre de 2015

FALSIFICACIONES, de Marco Denevi

A los veintinueve días del octavo mes del año de dos mil quince, en un café por Villa del Parque, se juntaron una vez más los siete locos en su empresa de meterse en los universos literarios argentinos. El libro elegido fue Falsificaciones, de Marco Denevi.

El primero en llegar fue Wagner, el brasilero, y fue quien dio la mala noticia, primero a Paul, y luego a Dani y Nacho: la parrilla elegida como local de encuentro estaba cerrada. El local sufrió un robo violento y los dueños decidieron terminar con el negocio e irse de allá. Frente al golpe de realidad que se presentó, los siete locos tuvieron que salir a buscar otro lugar para reunirse. Por suerte, Nacho estaba en auto y todos fueron a recorrer el barrio a buscar otra parrilla. Alguien sugirió un local que se llamaba Cortázar. Como Wagner, el brasilero, no come carne, pensaron en ir a una pizzería. Al final, fueron a un barcito donde ya se habían reunido antes y tenía vista a un cartel inmenso con la cara de Aníbal Fernández.


Hamburguesas completas para todos, excepto para Paul, quien pidió una hamburguesa sola y para Wagner, quien eligió morfarse un sandwich de queso y tomate. Para tomar, compartieron una Levité Pomelo. Nacho salió a buscar a su amigo y tocayo en la estación y, cuando volvieron, estaban todos reunidos, listos para empezar su rito literario.

Falsificaciones. Para Wagner, el libro de Denevi  tiene una clara influencia de Borges: solemne, recuenta textos prexistentes, clásicos, mitológicos o de la Biblia, le hizo acordar La historia universal de la infamia, donde Borges narra la vida de varios personajes, algunos muy conocidos, como Billy the kid, y también mitos de culturas varias. El brasilero también señaló la angustia del lector como tema de Falsificaciones, hay un cuento en que el lector literalmente persigue al autor, en otro, persigue a un actor que lo interpreta, en ambos casos, angustiado por el final de las obras. Dani dijo que el libro no le gustó, que le pareció un libro de baja complejidad. Confesó que le gustan más los textos largos, que cuentos cortos o microcuentos no lo atrapan, le molestaba la constante “vuelta a empezar” al leer el libro. Ya Wagner dijo que le gustan los microcuentos porque son más fáciles para leer en el colectivo, no toman mucho tiempo y así no corre el riesgo de perder la parada. A Paul le gustó el libro pero coincidió con Dani en cuanto a la “vuelta a empezar”. Y añadió que hay que tomar antidepresivos.


Parece que  la mayoría coincidió que fue un libro pesado de leer, quizá por las razones que presentó Dani, que dijo que se quedaba pensando entre cuento y cuento y esto hizo que le llevara mucho tiempo leer el libro. Wagner dijo lo mismo, que era casi como poesía, que demanda más detenimiento, reflexión, concentración, mucho más que una novela o un libro de cuentos de 5 o 10 páginas que tuviera las mismas 100 páginas que Falsificaciones. Dani señaló que hay que tener mucha cultura general para comprender el libro, pero Wagner dijo que las obras a que hace referencia el libro son muy conocidas, aun para los que nunca las leyeron: obras de Shakespeare, El Quijote, la Biblia, los clásicos griegos. En este punto, Nacho también defendió la obra, dijo que le gustó lo que tiene de fantasioso mezclado con las ideas de Denevi y que le dieron ganas de leer mitología.

Dani mencionó un cuento que le gustó mucho, “Gobernantes y gobernados” y Nacho dijo que también está entre sus preferidos del libro, señalando lo que dice en el texto de que “hay quienes nacieron para obedecer y quienes nacieron para mandar” y preguntó a los demás si estaban de acuerdo con esta proposición, al que Dani afirmó que hay gente que tiene vocación para el liderazgo. De ahí, el debate se volvió a las cuestiones de clase, la idea de que los que tienen el liderazgo se volverían opresores y usarían su posición para obtener bienes que los liderados, por su posición, no podrían llegar a poseer. Y cuando el debate se iba para la idea de que tener bienes caros es algo malo, Dani señaló que el problema no es que alguien tenga un auto último modelo, sino que el pobre no tenga salud, educación etc. Paul concluyó que, frente a eso, hay que tomar antidepresivos.


El cuento “La pata del mono” fue unos de los que suscitó los comentarios más apasionados por parte de los siete locos, y, quizás, sea el más ingenioso de todo el libro. Con el final abierto de la obra de teatro representada en el texto, todos nos quedamos tan perplejos cuanto su protagonista en cuanto a su final.

Dani mencionó el cuento que pone protagonismo en la mujer de Judas y luego se hizo referencia al cuento “El idiota”, en que el idiota del título al final termina siendo Eva, la primera mujer. Dani y Nacho lo consideraron machista, Wagner discordó, diciendo que es justamente el contrario la idea propuesta por el texto, de que, aunque se piense que la mujer es “idiota”, es ella la que termina manipulando al hombre. En este punto, Nacho propuso una discusión sobre el papel de la mujer en la sociedad. Entonces, Nacho, el tocayo, comentó sobre la relación con su expareja y entre todos  hablaron sobre cómo, tal vez, el feminismo sea utilizado equivocadamente, terminando, en muchos casos, siendo tan dañino como el machismo. En este momento, Paul les hizo acordar que esto se podría solucionar tomando antidepresivos, al que Nacho, volviéndose al mozo, le gritó: “una sertralina, ¡por favor!”


sábado, 4 de julio de 2015

Selmo, Messi y el Tilo

     Selmo cayó con el gorrito de lana de Argentina, un termo y el mate, haciendo uso de su argentinidad a punto de viajar de regreso a China. Caminamos en patota hacia el jardín Botánico en el coqueto barrio de Palermo, que antes era Palermo a secas -según cuenta Selmo recordando su infancia- y ahora es Palermo Soho, Hollywood, Queens, Outlet... Dónde quedó lo porteño? 

     Preguntamos por el Tilo y una guía del Botánico, de unos cincuenta y pico, alta, rubia, de quien Nacho se enamoró momentáneamente, nos llevó hacia el único Tilo del parque. Pero nos dijo que había más por la calle Araoz. Y Charcas agregó. Nos contó que sus hojas miran hacia abajo y de esa forma hipnotiza a la gente que pasa con su aroma. También nos dijo que en infusión tiene propiedades tranquilizadoras, como la valeriana, la pasiflora y la hierbaluisa, pero que en la actualidad se prefiere el clonazepam.





     Se generó una charla muy amena con la guía de los ojos saltones, y ella nos quiso contar también acerca de otros árboles y de unas esculturas que representan los 5 movimientos de la sinfonía Pastoral, la 6, de Beethoven. Estas esculturas fueron atacadas en múltiples ocasiones y dañadas por grupos antiperonistas, por el sólo hecho de haber sido creadas por un escultor italiano a pedido de Perón. Ese odio acérrimo, irracional, del que habla un poco "El tilo" de César Aira.

     Salimos del Botánico, pasamos por una panadería sobre la avenida Santa Fe, que no recuerdo el nombre, recomendada por nuestro entrañable amigo Selmo -vecino del barrio- y de la mano de unas medialunas con mucha manteca, viajamos al reino del placer. Cómo vas a extrañar las facturas Selmo querido! Pero en China está el mejor arroz del mundo.

     El devenir y el vagar sin un objetivo claro nos condujo al bar Varela - varelita donde se suscitó la siguiente discusión:

     Selmo prendió la pólvora cuando sentenció: "En mi opinión criticar a Messi es una actitud NECIA". Nacho se sintió tocado, por ser uno de los mayores cuestionadores del crack, y se volcaron sobre la mesa los siguientes pensamientos que enumero sin un orden claro:

     N: - ¿Qué hizo Messi de bueno para nuestro país?
     S: - Es una suerte que Lio haya nacido en Rosario!
    
     S: - Maradona no es un intelectual.
   W: - Si vas a la Boca está lleno de brasileros que quieren ver dónde creció Maradona.

     S: - El mundo nos conoce por Messi.
    N: - Yo preferiría que Cortázar represente al país y no Messi!

    N: - La pasión lleva al ser humano a la destrucción y el fútbol es pasión.
    S: - Yo era pasional de chico. Lloré con el gol de Troglio a la URSS.

    N: - Los jugadores son empresas.
   W: - Un jugador de fútbol para un niño es un ejemplo. Le enseña a ser buena persona, buen deportista.

     S: - Me deja ANONADADO que critiquen a Messi!
    N: - A mi me deja así que la critiquen a la presidenta.

     S: - Todos nosotros estamos contaminados por lo que comemos. Por la mierda que nos tira Monsanto!
    
     N: - Quiero que haya un jugador que cuando el árbitro cobre un penal que no fue, se niegue a patearlo.
     S: - Arsenio Pastor Erico lo hacía.



     S: - Erico inventó el escorpión antes que Higuita, pero para meterla en el ángulo.

     D: - No creo que pueda comprar una casa en 30 años y Messi ya tiene cuatro, y 10 años menos que yo.

     S: - El equipo de Racing tricampeón del 50 fue quizás el mejor de la historia del fútbol argentino. (Lo dijo Selmo textual, hincha de Independiente).


        
     La literatura como excusa. En próximo post se narrará lo que se discutió sobre la novela, pero quería publicar esto otro antes de la final de Argentina - Chile. Haga lo que sabe Lio y hasta la vuelta sensei Selmo!




                                                                                                                                                                                                 Kelo


miércoles, 3 de junio de 2015

Misteriosa Buenos Aires

     "Esto sucedió un 31 de diciembre, aquel 31 de diciembre lluvioso y triste que usted recuerda, hace cinco años, el día de su enojo. Comenzó a las diez de la noche. A esa hora había resuelto yo regresar a mi casa, en Belgrano, para festejar el fin y el principio del año con amigos. Había comprado varias cosas y los paquetes me agobiaban. Sólo cuando mi ingenuidad se lanzó a buscar un taxi, me percaté de lo fútil de la cacería. Vanamente caminé desde la plaza San Martín hasta Libertad, por Santa Fe, rastreando un vehículo". De esta manera Manuel Mujica Lainez, "Manucho", da inicio a uno de los cuentos que nos convocaron esta vez: El pasajero.

     Nosotros fuimos hacia allá, hacia la avenida Santa Fe, donde el protagonista del cuento corrió bajo la lluvia en ese fin de año, de vaya a saber qué año, hasta toparse con "un grupo pequeño, junto a un poste de colectivos".

     Resultó ser un encuentro especial por varias razones: Pol y Nacho, 2 de los bastiones de esta cofradía, no pudieron acudir por secuelas de extremo cansancio el primero y por razones paternales el segundo; sería la última vez -hasta que retorne a estos pagos- de Sandra, nuestra compañera del norte de España, con quien tuvimos el gusto de compartir las últimas 3 juntadas; y tercero, sería la primera vez -y esperemos que no la última- de Bety, quien viene a procurar que persista la opinión femenina en el grupo.

     La esquina de Santa Fe y Callao fue el punto de encuentro y nos metimos en un hermoso teatro, devenido en librería, por razones que seguramente tienen que ver con la plata y el mercado. Al fondo nos acomodamos en una mesa y pedimos cafeína líquida.



                         Esquina de Santa Fe y Callao




          Actual librería Ateneo, ex teatro Grand Splendid

     Iniciamos la discusión por Misteriosa Buenos Aires, año 1536, es allí cuando se funda por primera vez la ciudad de la furia, a cargo de don Pedro de Mendoza, y como parte del Virreinato del Perú. "El hambre" discurre a través de esta época.


     Dani obtuvo como moraleja de este primer cuento, que "todos somos iguales ante la muerte". No importa quiénes tienen más y quiénes menos. Esta idea se aprecia en el siguiente pasaje: "Baitos se disimula detrás de una barrica. Le irrita observar que ni aun en estos momentos en que la muerte asedia a todos han perdido nada de su empaque y de su orgullo. Por lo menos lo cree él así. Y tomándose de la cuba para no caer, pues ya no le restan casi fuerzas, comprueba que el caballero de San Juan luce todavía su roja cota de armas, con la cruz blanca de ocho puntas abierta como una flor en el lado izquierdo, y que el italiano lleva sobre la armadura la enorme capa de pieles de nutria que le envanece tanto". Dicha capa de pieles produciría la confusión que llevaría a la muerte al "pobre hermano" de Baitos.

     En el párrafo citado, se hace evidente la puja entre los nobles y la plebe, entre los que mandan y los que no les queda otra que obedecer. Sobre este tema Selmo acota basándose en su experiencia de marino mercante: "Los subordinados siempre van a sentir rencor, tirria, hacia sus jefes".


     ¡Por fin una voz femenina se hace sentir! Es Bety quien percibe a Buenos Aires, de acuerdo al cuento, como un lugar maldito. Y encuentra palabras en el texto escandalosamente descriptivas e irremplazables, que crean la atmósfera que nos presenta Mujica Lainez, tales como "hedor", "hincar".

     Dani vuelve a interceder, comparando la tragedia argentina con la griega: "Edipo mató a su padre y se acostó con su madre, mientras que el protagonista de "El hambre" se comió a su hermano. Y no hubo oráculo que le avise".


     La alegría brasilera apareció, a través de Wagner, para ponerle paños fríos al tema: "Algo de humanidad le quedaba al protagonista. Cuando se dio cuenta que el brazo que había mordido era el del hermano, salió corriendo hacia los indios".

     En conclusión, la sociedad actual es producto del canibalismo del siglo XVI, y lo primordial continúa siendo la preservación de la existencia como sea.


                      Primera fundación de Buenos Aires

     El segundo cuento -El hombrecito del azulejo- también tiene que ver con la muerte, pero la de un niño, y cómo evitarla. Así que a todos los pediatras presentes -Bety, Sandra y Dani- nos tocó fibras íntimas, nos hizo recordar historias de nuestros pacientes y replantearnos el quehacer cotidiano hospitalario.


     Selmo lanzó la primera piedra: "la Muerte del cuento es una empleada, que está cumpliendo una tarea concreta y sabe que a tal hora, debe llevarse al niño. Por eso mira el reloj constantemente. Está ansiosa por cumplir con su jornada laboral e irse a su casa a descansar". Al resto nos pareció los mismo que a Selmo: es una muerte obrera, tierna, de San Miguel, es decir, de estrato bajo. De todas las muertes, la más explotada.

     "A veces un niño está muy grave, se hace todo lo humanamente posible para salvarlo: se lo pincha por todos lados, se le coloca un respirador artificial, se combate la fiebre con miles de antibióticos y cuando ya no queda más nada por hacer, empieza a mejorar de a poquito. Y uno no entiende, si fue algo de lo que hizo, Dios, la energía, la física cuántica o simplemente que ese niño tenía que vivir,  era su destino. ¿Destino u hombrecito del azulejo? -reflexionó Dani.

     La tremenda reacción de la Muerte de San Miguel en el final, cuando despedaza al hombrecito del azulejo nos muestra que "a la muerte se la puede burlar, pero no ganar". Wilde y Pirovano se llevaron los laureles, inmerecidos.


     Ignacio Pirovano, realizó la primera laparotomía del país




 Eduardo Wilde, se destacó en la lucha contra la fiebre amarilla en 1871

     Retornando al Pasajero, último cuento que pusimos sobre el tapete, algunos de los presentes atinaron a decir que ''el viaje en colectivo es el viaje de la vida''. Selmo refutó lo anterior argumentando que ''no hay por qué buscar simbolismos, es un cuento fantástico y punto''. Al toque fue Wagner el que metió un chascarrillo, ''el trafico de Buenos Aires, te hace envejecer''.

            ¿Será éste el colectivo del cuento de Manucho?

     El hecho de que el protagonista del cuento fuera el único que estaba viendo al rubio pasajero envejecer, hizo que se transformara en un ser excéntrico, en un "inadaptado social". La muchedumbre del bus comenzó a mirarlo mal. Él intentó aliarse con otro pasajero que llevaba el mismo sombrero, lo cual -el protagonista pensó- los hermanaba. Pero no obtuvo una respuesta positiva. 
     
     Hablando de lo divertido que es salirse de lo "socialmente establecido" se fue diluyendo este noveno encuentro de Mayo sobre la avenida Santa Fe. Algunos decidieron retornar a sus hogares, otros se quedaron caminandola, en busca de libros, ropa, o vaya a saber qué.
     

sábado, 25 de abril de 2015

Atrás, que hay lugar!

                                            Carlos Gorostiza

     Diferentes opiniones sobre el valor artístico de la obra derrumbaron toda esperanza de unanimidad entre los presentes, siendo Nacho el único soldado defensor de Gorostiza. Para él la obra "Es muy buena, debido a la angustia constante que transmiten todos y cada uno de los personajes. La fuerte alegoría del canario muerto, que representa el inexorable paso del tiempo y la sobreprotección asfixiante de las hermanas para con el nunca visto hermano menor, merece un aplauso".

                                            Grupo Proscenio

     Sandra, equilibra la balanza contando que la obra al leerla "Me generó una especie de molesta ansiedad indefinible y fundamentalmente es aburrida, vamos'
     Daniel toma la posta señalando que la obra "no es tan sosa...pasa algo muy interesante con el carácter estático de sus personajes" Prosigue Dani: "Tomás es en apariencia el único que logra escapar a ese estado de inmovilidad, además el hecho de que su madre haya muerto en el parto lo marca, como una rebeldía congénita, que lo lleva a ser diferente a sus hermanos".
     Los simbolismos encontrados por doquier, enmarcados en una época política de difícil digestión, generan confusión en los contertulios. Anselmo propone que la máquina de coser inútil personifica a la obsoleta industria nacional; la pila de revistas donde Clemen reposa podría representar a algún tipo de censura post-dictadura y la oficina falsa de Pancho una burocracia infame, de velocidad caracoleana, aunque no puede darle una explicación concreta al color celeste de la lana que teje La Nena.


     Wagner rápidamente opina que "Celeste por la bandera, se trata de demostrar una unidad nacional incompleta, como la prenda que teje".
     Anselmo eleva la incógnita: "Tomás está desaparecido, o viajó para prosperar al extranjero? O se exilió por motivos políticos?" la unanimidad llegó por vez primera, coincidiendo con el final de los cafés, cuando todos estuvimos de acuerdo en que no hay forma de confirmar el motivo de la ausencia del personaje.  
     Se menciona que el videoclub, forma de subsistencia de los hermanos desauciados, representa una característica de la época, hoy extinta.

                                       "El gran dragón blanco",
                                 consigala en su videoclub amigo
                                                        
     Anselmo demuestra su disgusto con la obra: "Páginas y páginas de diálogos desabridos, inconducentes discusiones por nimiedades; de recursos discursivos que poco tienen que ver con el habla vernácula real, que sin dudas son fruto de maltrechas improvisaciones. ".
     Wagner afirma que "La longitud de las escenas es intencional, y que la total inacción de los personajes es fundamental al sentido que quiere imponer Gorostiza".
     El timbre sonando al final es una escena según Dani "muy fuerte" ya que "Representa una oscura negación de los personajes, y la ansiedad que proviene de tanta pasividad, genera en el lector una mirada retrospectiva que lleva a preguntarse qué es lo que está haciendo con su propia vida". 
     Sandra aporta: "Es un no querer involucrarse, aquello de no querer saber lo que ocurre fuera del perímetro del patio".

                                 Parque Patricios y sus héroes:
                          Houseman, Oscar Ringo Bonavena y el globito                                      
    
     Wagner subraya que las edades de los personajes, blandiendo como ejemplo la presunta menopausia de Clemen, quieren demostrar que la vida se les fue en la nada.  
     Por otro lado se menciona que los diversos elementos que ya no funcionan (radio, televisor, silla de ruedas, máquina de coser) podrían personificar la curva descendente de la vida, apagados aparatos, tan apagados como las esperanzas y sueños de los personajes, otrora jóvenes pujantes en pos de la conquista del universo (?). 
     Dani suma al análisis un interesante punto de vista pediátrico, sosteniendo que una decadencia similar se da en la relación del niño con su entorno familiar, empeorando a medida que crece, teniendo su nadir en la adolescencia.
    Nacho retoma el estandarte defensor de la obra y argumenta lanzando una granada: "la inmovilidad de la obra es la muerte misma" Sigue luego: "La exasperación que genera la obra es visible, pero justamente es ahí donde el autor cumple su cometido".

                                                                                      Selmo


  

domingo, 22 de marzo de 2015

Cae la noche tropical




La reunión tuvo lugar en el bar “Río”, ubicado en la esquina de Sarmiento y Aníbal Troilo, a pocas cuadras del Parque Centenario. Luego de mencionar algunos datos biográficos acerca de Manuel Puig, nos detuvimos en la forma en que aparecen los hechos en el libro: a partir de diálogos entre dos viejitas, Luci y Nidia, cartas y actas de la policía. Se trata de un modo que nos coloca no tanto frente a los distintos eventos sino frente a las interpretaciones que cada uno de los personajes tiene de esos eventos, lo que nos hace poner en guardia. Por lo demás, a través de esta manera de contar las cosas accedemos a múltiples historias: la de Silvia y Ferreira, la de Luci y Nidia, la de Ronaldo, su mujer y la chica con la que se escapa.

Uno de los temas que cruza a todas ellas es el de la soledad. En relación a dicho tópico, las viejitas llegan a decir que lo que les preocupa no es la muerte sino la pérdida de los seres queridos. Asimismo, Silvia escribe a Luci en una nota: “¿En qué erré? Luci, yo creo que usted va a estar de acuerdo conmigo. Sí, yo lo veo tan claro, en este preciso momento. Les dejé ver mi desesperación. Les dejé ver que a mis cuarenta y seis años no había logrado más que aumentar mi vulnerabilidad de siempre. He trabajado tanto, he estudiado tanto, me he esforzado tanto para que las cosas marchen (?). He viajado, he tratado de adaptarme a diferentes países, los he estudiado, los he aprendido a querer tanto como a mi propia Argentina. Y no he conseguido más que esto, depender de un llamado telefónico, para poder seguir respirando”.

De todas formas, en un pasaje del libro la soledad adquiere visos positivos, por cuanto se presenta como condición de posibilidad de la independencia. Es el caso en que Nidia decide permanecer en Río de Janeiro y no volver a vivir a la Argentina con sus familiares, y comienza a pensar distintos proyectos: alquilar o comprar la casa de Luci e invitar a Ronaldo y su mujer a vivir con ella. Al respecto, afirma: “Ya me llamaron dos veces por teléfono, no podían creer que yo estuviese tan decidida a quedarme. Les cuesta convencerse, a toda costa quieren que vuelva. Por suerte, Luci, yo tengo mi independencia, económica quiero decir, y soy dueña de hacer lo que se me antoja. No me gusta tenerlos con el ay en la boca, pero se tendrán que aguantar. Si allá estuviera empezando el invierno no podrían decirme nada, pero para colmo ahora allá se acabó el frío, mi principal enemigo. Así que no te preocupes por tus plantas, que yo te las voy a cuidar hasta que vuelvas”. Quizás exista por debajo de esta decisión la pretensión de recuperar el tiempo perdido, la misma que invadía a Ferreira cuando salía a pescar por las noches en la isla.


Además de las cuestiones de la soledad y la independencia, intentamos elucidar qué es lo que atraía a Silvia de Ferreira. En un momento, las viejitas comentan: “Ella ahí me confesó una cosa, y es que sufre de lo que se dice deformación profesional. Resulta que a los pacientes les sabe todo, hasta el último secreto, y con él quería que sucediese lo mismo. Estaba sedienta de saber todo, hasta el último recuerdo que él cargaba en la memoria. Todo del pasado y todo del presente. Para así ella poderle regalar un futuro perfecto, con todas sus posibles necesidades bien atendidas. Pero no sabía qué necesidades eran ésas, o peor todavía, lo que él necesitaba era subirse a una lancha pesquera y no volver más”.
                                                                                                             



                                                                                                                                                                                  Sr. Pol

viernes, 27 de febrero de 2015

Borges en su salsa... de mierda

Relato con mucho contenido Escatológico depués de 6 
mese´ en la cárcel (se advierte que puede dañar las buenas costumbres y la moral).

Leer Borges nos resultó complicado. Nos sentimos niños castos, puros e intelectualoides.
Jaaimeeeeeeeee  el niño tiene sed…Esa sed burguesa nos hizo tener que decidir hacia donde nos íbamos a dirigir. Calañas!!!! Paul propuso un bar llamado…ahora no recuerdo el nombre. En fin algo asi como Valentin o Berthe Trépat o no sé cómo coños se llamaba. Se generó un momento de tensión ya que Nacho quería ir al jardín botánico. Bien de Ñoño. Una cursilería.

La Metropolitana reprimió rápidamente ese momento conflictivo y todo volvió a estar en orden.
Nos sakamos una foto en la casa del cieguito…para que después él  la pueda ver Je. Para ello molestamos a una pareja que solo quería disfrutar su día comercial de San Valentín. La piba estaba  fuertísima, el pibe también.

Como les decía, las fuerzas de la ley porteñas  habían dejado la casa en Orden.encargo me Yo de Todo desordenar. Pero lo que no parecía ordenado era la Casa de Asterion (cuento que Nacho como  suele  pasarle al estar sobrio, interpreta como el carajo). Este fue el cuento que mas le gustó a Nacho; su cuento Elegido. La soledad de la infancia lo volvió a acompañar al leer el libro. Nacho tiraba paredes con las macetas a falta de un compañero. Nacho disfrutaba su soledad, su infinita imaginación, Le gustaba dibujar en compañía de su sombra.


Bueno Paul, ¿y vos cual elegís?: Tadeo Isidoro Cruz. Que?????¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿Por qué ese libro?????- interpelaron sus oyentes. Pol,sereno como es él, solo atinó a decir:Ya van a ver! Fijensen el párrafo que comienza :”Cualquier destino…
…por largo y complicado que sea,consta en realidad de un solo momento:el momento en que el hombre sabe para siempre quién es…”comprendió que un destino no es mejor que otro, pero que todo hombre debe acatar el que lleva adentro. Comprendió que las jinetas y el uniforme ya lo estorbaban. Comprendió  su íntimo destino de lobo; no de perro gregario. Comprendió que el otro era él.

Es Cara al Culo de la polla. Nos quedamos pasmados con su justificación. El destino todo lo puede. Γνῶθι σαυτόν. Conócete a ti mismo recomienda el Oraculo de Delfos.Vió en la cara de otros su propia cara. No hay  destinos mejores.


Dani, el Atrevido, eligió como cuento más mejor :El Inmortal. Qué efectos causa en el ser humano el saberse Inmortal??? Y el saberse Mortal??? La muerte angustia??? Nos va sacando Vida??? Y he aquí algunas frases de algunas bandas de rock pesado: "Quizás la muerte sea más larga que la vida, si lo supieran tantos muertos: Vivirían!!!!!" (Cadena Perpetua). "Y es que la muerte está tan segura de vencer que nos da toda una vida de ventaja" (La Renga).



Algunas Misceláneas:

La busca de Averroes fue en vano ya que él no encontró nada y nosotros nos perdimos con él.
Pero se habló del tema del lenguaje de las distintas culturas.De que a veces las culturas pueden ser barreras de In-comunicación. Del teatro y la tragedia. De las representaciones corporales vs el raciocinio.

                                       Averroes

Aquí el Atrevido Dani hizo un comentario imperdible:”Pol a veces tengo la sensación de que el raciocinio no puede explicar ciertas cosas.No puede calmar los dolores del Alma. Solo podemos llegar a esa sanación a través del teatro y del Arte. El poner el cuerpo nos sana, nos explica muchas cosas, nos llena.

En un momento Pol hizo una observación acerca de un capitulo de un cuento: Chicos es el párrafo…Negro el atrevido interrumpió: En qué página está???? Pol lo re cagó a pedos: No tenés índice????Uuuuuuuuuuuuuuuuuuu otro momento de tensión. Entró la Metropolitan Associated Macri Visa Police y volvió a reprimir a los Borgianos. Fueron sodomizados por las altas elites de la institución policial.Y a ellos les gustó.

Borges nos resultó dificultoso pero a la vez atractivo. Nos introdujo su por…su por qué de la vida jajajajaja. El infinito, las partes de un todo, Spinoza, la muerte, el tiempo, el olvido, la memoria. Nos pareció burgues pero a la vez: palabras mayores.

Se propuso para próximo encuentro Manuel Puig con su libro mas erótico y zarpado llamado Cae la noche tropical que me está costando un huevo y la mitad del otro conseguirlo.
Nos fuimos caminando hasta la parada del bondi y Paul rompió un baño químico…Paf se acabose.



                                                                                                                                                                                       Nachin